Fue una bendicion que Dios te pusiera en nuestro camino, con tu amor y dulcura, con tus besos y abrazos y con muchas diferentes preciosas maneras de ser. Verte crecer ha sido una alegria. Siempre recuerda que no importa la edad que tengas, o lo alto que estes, o lo lejos que vivas, siempre seras nuestra dulce Pequena hija.